Memorias
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Tus recuerdos y memorias, todas las experiencias compartidas con Juan José, compartelo con nosotros a:

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Carta enviada por Nuvia Zambrano * * * * * Miércoles, 08 de Agosto del 2007


JUANITO

Siempre te llevaré en mi corazón, jamás te podré olvidar porque fuiste lo ideal, tan bueno, generoso, cariñoso.

Mi licencia de conducir será uno de mis recuerdos contigo, porque aprendí muchas cosas contigo, asistí a clases tres semanas. Teníamos un profesor en la escuela, pero tú eras mi primer profesor, porque me enseñaste todo lo que había que aprender y estudiar lo más importante para obtener la licencia. Cuando llegábamos a casa de la escuela, tú sacabas tiempo para dedicarte a enseñarme porque me decías: “yo quiero que usted obtenga su licencia y sea alguien en la vida”. Cuando estabas en algún lugar me llamabas por teléfono para decirme que estuviera lista para irnos a clases. Nunca te olvidabas de mí, y estabas pendiente de todo. A veces te enojabas porque a mí se me olvidaba la clase que me enseñabas pero tú eras tan lindo porque te enojabas pero seguías enseñándome con tanta paciencia que tenías. El profesor que teníamos en la escuela de conducción, te elegía a ti para enseñarnos a todos los alumnos en varias cosas que tú sabías.

El tiempo que compartimos juntos, fue una etapa muy linda, muy divertida, porque siempre estabas con nosotras. Nos hacías chistes, eras muy amable, noble, bien agradable, generoso y respetuoso. Yo te estimo y te quiero mucho, no como un amigo sino como un hermano, y te seguiré queriendo, para mí siempre serás mi Ingeniero Juan José Castelló Zambrano.

Cuando yo estuve enferma tú te preocupabas mucho por mí, tú enseguida me decías para llevarme al médico en tu camioneta. A veces me lanzabas a la piscina y también me acuerdo cuando nos invitabas a la hacienda. Siempre me diste amor y cariño porque tú me abrazabas, me dabas besos y me decías: “Yo solamente le doy amor y cariño a usted porque la quiero” Tu eres mi engreído siempre. Recuerdo que cuando no nos veías en algún lugar de la casa, nos buscabas donde estuviéramos para divertirte con nosotras y hacías chistes. Me hacías bailar.

Yo de ti aprendí muchas cosas, pasaba feliz contigo. A veces te disgustabas cuando querías algo de comer y lo que había cocinado no te agradaba. Pasarán los días, las horas, los meses, los años pero jamás te olvidaré. Siempre te voy a querer mucho, te extraño, me haces falta. Te llevaré en mi mente, en mi corazón. Mi amigo, mi hermano del alma.

Juanito, besitos.

Nuvia.

Carta enviada por Sandra Calderón * * * * * Miércoles, 08 de Agosto del 2007


Querido Juan José,

Siempre he de recordar todas las cosas que me diste con todo el cariño y con la alegría que siempre me brindaste, que nunca he de olvidar. Siempre lo llevo en mi corazón y con mi sentimiento, en los momentos que estuve y en los días que me enseñaste muchas cosas y palabras bonitas que nunca olvido, las llevaré en mi alma. Con toda nostalgia recuerdo que me diste cosas y me dijiste que me ibas a seguir dando cosas porque te tenia cuenta a Pipo (tu perrito).

Me acuerdo que un día, cuando subiste al Pipo para tu departamento, y al siguiente día me dijiste que querías hablar conmigo, yo me puse muy preocupada yo te decía que para que era pero no me querías decir y después me dijiste que te cuidara a Pipo y que me pagabas 10 dólares adicionales a la semana para que le diera la comida y lo paseara, y yo te dije que ya!! y en la primera semana que yo lo cuidé al Pipo me diste 10 dólares y me dijiste que me comprara algo y me compre una champú con todo el juego y me costo 10 dólares y me preguntaste que qué yo había comprado, y yo te enseñé lo que había comprado y me dijiste que estaba bien y a las dos semanas me querías dar más dinero pero yo no te quería aceptar y me dijiste que me metiera en una promoción que cargabas en una revista y yo te compré una pijama y unos aretes y cuando me dijiste “Santa, aquí te traigo otro par de aretes que a vos te lucen porque te resaltan tus ojos” y yo te preguntaba que cuanto tenia que darte y me decías que no me preocupara que después arreglábamos y luego de insistirte, me dijiste: “No te los voy a cobrar, son mi regalo para ti”.

Me acuerdo que cuando cumpliste tres años de enamorados con Anita, me dijiste “Santa, quiero que me arregles el cuarto”, porque le tenías una sorpresa para Anita y yo te lo arreglé y te dije que había quedado bonito y subiste y me dijiste que estaba bien y después le pusimos flores. Luego hicimos un ceviche de camarón contigo y con Lili y nos pediste que le dijéramos a Anita que tú lo había preparado.

Recuerdo que cuando fuimos a Limoncito un día, a trabajar para amarrar el plátano, pasamos todo el día en la hacienda trabajando y me decías: “¡Apura!” y me hacías que me dejabas botada y me dijiste: “¿Y tú, no es que sabes trabajar?” no eras tú la que me iba a enseñar como se amarra el plátano? pero me ayudabas y me decías: “Ahí te quiero ver”.

Me acuerdo que para carnaval fuimos a Limoncito y mientras jugábamos, me hiciste caer en una poza de lodo y terminé toda sucia pero logré mojarte un poco, ese día la pasamos muy bien.

Cuando cumplí mis 15 años, fuiste mi caballero, mi recuerdo están en las fotos que tengo porque pasamos un momento muy lindo y divertido, ese es el mayor y mas hermoso recuerdo que tengo de ti y que nunca olvidaré, por tu sonrisa y tus ganas de compartir con nosotros ese día tan especial para mí, aunque llegaste muy cansado por tu trabajo.

Recuerdo que cuando trajiste muchos plátano verde de Limoncito, con Lili me pusiste a  venderlos afuera de la casa subida en la camioneta con un cartel que escribiste: “Se vende plátano” yo vendí algunos, y continuamos vendiendo en la tarde los tres juntos y pasaste haciendo muchos chistes como el que le dijiste a una chica que pasaba: “¡Oye, lleva tu verde a 50 cts.!” Siempre me acuerdo de como eras tan chistoso.

Y me acuerdo cuando me lanzabas a la piscina, me cogías a la fuerza y me lanzabas y te reías mucho y yo te mojaba. Me acuerdo que para carnaval me lanzaste a la piscina y yo no te podía lanzar porque tenías mucha fuerza y sólo logré mojarte y por mojarte terminé mojando a la señora Rina, quien cayó encima de ti.

Siempre me decías que yo era la madrastra de Pipo y me dijiste que me ibas a enseñar para que llevara al Pipo a ponerse la vacuna y una noche llegaste de trabajar de Limoncito y mientras le buscabas las garrapatas me dijiste: “Santa, quiero que me quites las garrapatas” y yo te dije que sí, y te dije que le dijeras a Nuvia que te bañe y fuiste al baño de la piscina y le pusiste como sobrenombre a Nuvia “pan quemado” y reías muchísimo y después a Lili la viste y le pusiste “cuero de chancho” y después a mi me pusiste “estropajo” y seguías riéndote tanto mientras yo te hacía pifias y entre nosotras te pusimos “bola china”.

Me acuerdo que cuando tus papás se fueron de paseo y nosotros nos quedamos aquí me hacías unos chistes y te reías mucho y una noche te lanzamos a la piscina entre Nuvia, Anita y yo. Y recuerdo el celular que me regalaste con mucho cariño para que pudiera comunicar contigo.

Siempre te quise y te sigo queriendo, que estas con nosotras, nunca te dejo de recordar por que las cosas que compartimos todo lo que me diste, nunca las voy a olvidar y te cuido a Pipo como si tú estuvieras siempre.
Te llevaré en mi corazón por que eres como un hermano que nos queríamos. Los recuerdo serán hoy mañana y siempre, hoy porque te extraño y mañana porque no te veré y siempre porque no estas. Te extraño mucho Ingeniero Juan José Castelló Zambrano, nunca te dejaré de recordar aunque pasen los años.

Sandra

Carta enviada por Wendy Cecilia Navarro Veliz * * * * * Jueves 02 de Agosto del 2007.


Estimada Familia Castelló Zambrano:

Mi nombre es Wendy Cecilia Navarro Veliz, yo fui vecina de ustedes en Sauces 9. De todo corazón hasta ahora no he podido asimilar que Juan José ya no esté aquí con nosotros, saben ? con mi familia hemos recordado muchas de sus anécdotas cuando era niño y de su tierno corazón y dulzura que demostró en los años de vida.

Yo también quiero mucho a mi amiga Carola, con la que compartimos muchos momentos de nuestra vida y nunca lo olvidaré, somos casi de la misma edad  factor que nos ayudó para sembrar una linda amistad. Hoy leí la carta que ustedes publicaron en el diario El Universo, que me hizo llorar y me recordó a Juan José, la pagina Web también llenó de mucho sentimientos mi corazón  hacia Juan José, en muchas ocasiones en mis oraciones al Señor le he pedido que les de consuelo a ustedes por tan irreparable pérdida y también le he pedido que lo tenga en su gloria.  Quiero formar parte de la Fundación, espero con mi presencia poder contribuir con un pequeño grano de arena para seguir la obra que Juan José comenzó, mi corazón y mi ser esta predispuesto a ayudar en lo que mayor este a mi alcance.  Quiero ponerme en contacto con ustedes, para mi va hacer un alegría tremenda hablar con Carolita y decirle cuanto la Quiero. Espero poder ayudar, que Dios los bendiga y los siga ayudando en todo.

Saludos,


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